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Cómo ser firme y amistoso a la vez con un hijo adolescente

Los padres no pueden ser amigos de los hijos, lo importante es que busquen una cercanía. Lo que los niños, adolescentes y jóvenes buscan es tener a sus padres como entes protectores.

La adolescencia es una etapa algo difícil, es confusa y estresante; los chicos presentan cambios de humor repentinos e inseguridades, ya que están tratando de entender quiénes son y cómo pertenecer a determinados grupos, al mismo tiempo que luchan por su individualidad.

“Por estos cambios de ánimo muchas veces los padres se confunden y hasta parece que le tienen miedo a los hijos y no los corrigen o les dan mucha libertad pretendiendo ser sus amigos, la idea es llegar a un equilibro, hacer respetar la autoridad que debe imponer un padre y a la vez se debe ser firme”, dijo el psicólogo Mario García, de la institución Acoge Vida.

El psicólogo dijo que los padres deben estar atentos a los temas de coyuntura y hablar con sus hijos sobre todo, “durante la conversación se puede ser amical, pero a la vez asertivo, es decir las cosas se deben decir sin dañar, sin agredir y en el momento adecuado”, agregó García.

Como padre, tome en cuenta lo siguiente:
•    Los jóvenes necesitan límites claros y explícitos
•    Necesitan de referentes sólidos
•    Es importante decirles lo que se espera de ellos, pero siempre hablarles con amor y respeto, escuchándolos y aceptando sus opiniones
•    Con un hijo adolescente debemos negociar reglas y normas de común acuerdo y asegurarnos que entiendan cuáles serán las consecuencias por romperlas o no cumplirlas
•    Los padres deben dejar claro que ellos son la autoridad en casa. Los hijos deben ver a sus padres no como amigos, sino como un ejemplo a seguir, alguien que de cariño y que pueda guiar