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El éxito de tu empresa depende de ti: No dejes que muera

Un equipo unido tiene siete veces más fuerza que un grupo siete veces mayor. El orden es potencia y la indisciplina, debilidad. Por ello, un buen líder sabe que su fortaleza es la de su equipo. Por eso elige con cuidado a cada uno de sus miembros y le dedica tiempo a su entrenamiento.

Un equipo unido tiene siete veces más fuerza que un grupo siete veces mayor. El orden es potencia y la indisciplina, debilidad. Por ello, un buen líder sabe que su fortaleza es la de su equipo. Por eso elige con cuidado a cada uno de sus miembros y le dedica tiempo a su entrenamiento.

Un buen líder –por el bienestar de todos – es duro e inflexible ante la mala actitud e indisciplina de cualquier miembro del equipo.

Cuando la disciplina es parte de la cultura, no son necesarias las palabras o las leyes para mantener el orden. Por eso debes de invertir tiempo en la selección de tu personal y más tiempo en el entrenamiento. 

El éxito debe ser repartido entre todos por igual. No hay individuo menos importante, ni participación insignificante cuando el equipo ha conquistado la cumbre. 

En los tiempos difíciles o ante las decisiones erradas, el líder asume la responsabilidad. Dar la cara en tiempos difíciles hace ganar el respeto. Apuntar con el dedo a otros es síntoma de debilidad.

El líder está dispuesto a dar más de lo que se pide. Llega antes que todos y es el último en retirarse. La milla extra que pide el líder es la que está dispuesta a recorrer primero. Liderar con ejemplo otorga integridad.

Una meta clara y detallada es mejor que una que no esté bien definida. Si la escribimos en algún lugar donde podamos verla todos los días, mejor. Siempre obtenemos lo que queremos, no porque lo merezcamos sino porque estamos concentrados en ello.

La excelencia se muestra en los planes y se demuestra en las acciones.
El hombre íntegro entrega tanto como recibe. La búsqueda del éxito individual es una fuente interminable de insatisfacción. Entregar es fuente de satisfacción.

Ser extraordinario significa salir de lo corriente y ser anormal.  Ser anormal es no ser mediocre. Etc.
Sobre los autores:

Estas reflexiones surgen luego de conocer el libro "El ejecutivo espartano" de dos autores.

Uno de ellos es Anuor Aguilar economista graduado en la Universidad del Pacífico con especialidad en Marketing y Venta, con estudios en Rive Reine – Suiza. Especialista en Business Excellence en Shopper y Consumer Marketing.

El otro es Raúl Galindo administrador de empresas por la Universidad Tecnológica de México con especialidad en Marketing.

Precisamente escuchemos los consejos de Raúl Galindo a todos los empresarios y personas que desean sembrar la semilla que germinará como su empresa.