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¿A qué enfermedades estás expuesto si fuiste víctima de las lluvias y huaicos?

Director de la Facultad de Salud de la UPN brinda recomendaciones para prevenir y controlar enfermedades.
Ante los devastadores fenómenos naturales que han afectado la capital y el norte del país.

El colapso de los sistemas de desagüe, la suspensión del suministro de electricidad y el estancamiento de aguas son el escenario ideal para el brote de enfermedades como la diarrea aguda, fiebre tifoidea, hepatitis A, dengue, entre otras.

Los pobladores deben tomar las medidas necesarias para su prevención y control, a fin de evitar grandes epidemias con un impacto social y económico impredecibles, informó el doctor Manuel Mayorga, director de la Facultad de Salud de la Universidad Privada del Norte (UPN).

Consumo de alimentos contaminados

"La falta de electricidad ocasiona la descomposición de alimentos perecibles que requieren ser refrigerados y la escasez de agua potable se convierte en el factor de riesgo más importante para propagación de enfermedades a gran escala. Recordemos que la ingesta de alimentos y bebidas contaminadas causan enfermedades diarreicas agudas como la fiebre tifoidea, salmonelosis, hepatitis A, entre otras", advirtió.

Contacto con animales

Agregó que las zonas donde las alcantarillas y el desagüe colapsaron están más propensas a la proliferación de roedores, ocasionando que las personas se infecten por el contacto directo con la piel. "Tampoco olvidemos las enfermedades generadas por la picadura de mosquitos, que pueden intensificarse causando males como la malaria, dengue, fiebre amarilla, chikungunya y zyka", explicó.

Prevención

Mayorga comentó que lavarse las manos antes de la ingesta de alimentos y la desinfección del agua para hacerla potable, son las medidas de prevención más adecuadas. Se recomienda también cubrir los depósitos de agua como cilindros, baldes y tanques; y el uso extensivo de mosquiteros, ropa que cubra los brazos, piernas y el uso frecuente de repelentes.

"Se sugiere utilizar pastillas comerciales de cloro, según la indicación del fabricante, para desinfectar el agua. La dosis habitual es de 5 mg de cloro activo por litro de agua, y luego, dejarla reposar por lo menos 30 minutos antes de consumirla. Se puede aplicar lejía a una dosis de 1 gota por cada litro de agua, pero no se debe usar el cloro comercial para lavado de ropa porque contiene otros compuestos químicos que son peligrosos para la salud", aclaró.

Mensaje a las universidades

Para el especialista, es importante que las universidades tengan una visión más humana y difundan información utilitaria para prevenir la propagación de enfermedades. "Nuestra labor es formar a profesionales de la salud capaces de buscar soluciones que influyan de manera positiva en la comunidad para promover el bienestar y transformar las vidas de las personas que más lo necesitan”, concluyó.