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Lucho González el gran guitarrista peruano que tocó con Chabuca Granda y Mercedes Sosa

Lucho González Llegó a los 3 meses de edad a Buenos Aires, en donde vivió hasta los 16 años. Al cumplir los 10 años recibió como regalo de su padre, su primera guitarra. Allí empezó la gran historia de Lucho, uno de los grandes guitarristas del Perú

Los uitarristas que tocaban con su papá don Javier, le enseñaron los primeros pasos en la guitarra y se dieron cuenta que Lucho aprendía rápidamente y manifestaba un enorme interés en el instrumento y en la música en general. A partir de esa edad, también tuvo su primera experiencia grupal pues fue elegido para integrar el coro de niños cantores de Buenos Aires, donde su amor por la música se incrementó para siempre.A los 16 años regresó a Lima. Empezó a estudiar Derecho en la Universidad Católica

Lucho aplicaba, naturalmente esa nueva armonía a la música popular, en este caso de Perú. Estando en 4to. Año conoció personalmente a Chabuca Granda, quien le ofreció trabajar con ella como su músico exclusivo. A partir de entonces dejó de lado la carrera de Derecho y se introdujo plenamente en el mundo de la música. Los primeros 7 años con Chabuca lo llevaron por todo el mundo de habla hispana.

Durante esos años, aparte de trabajar con la  Granda, fue solicitado para grabaciones y presentaciones esporádicas con artistas como: Libertad Lamarque, Guadalupe Trigo, Jose José, Rubén Fuentes, Marco Antonio Muñiz y el Mariachi Vargas de Tecalitlán entre otros artistas mexicanos.

En momentos que volvía a  Lima integró la orquesta contemporánea de Jaime Delgado Aparicio, quien sería su primer gran maestro y despertaría en Lucho la pasión por el estudio de la música y lo introdujo en el mundo de los arreglos orquestales y la composición.

En 1974 empezó estudios de música y se tomó un tiempo en España para comenzar una carrera musical.

A los tres meses fue contratado para integrar el grupo de Victor Manuel y Ana Belén, con quienes estuvo durante un año y medio. Durante esa época realizo trabajos en España con Maria Dolores Pradera, Alberto Cortez, Betty Missiego entre otros artistas.

De pronto, ante su gran sorpresa, recibió el ofrecimiento de ser el guitarrista de la Sra. Mercedes Sosa, halago que aceptó inmediatamente lo cual implicaba su retorno intempestivo a Sudamérica y a la Argentina de sus primeros años.

Luego de una gira por el norte y por el sur argentino comenzó una gira de casi un año con la Mercedes Sosa.  Recorrieron buena parte de Europa y África del Norte. La gira terminó en Brasil donde Mercedes Sosa iba por primera vez y en donde grabó con ella y Milton Nascimento “Volver a los 17” para el disco “Geraes”.

Luego de un año y medio, y por razones personales que tenían que ver con el deseo profundo de buscar su primer hijo, junto con su esposa se trasladó a Lima donde permaneció dos años y con su primera hija “Alejandra” y su esposa volvió a Buenos Aires donde empezó su carrera musical y sus estudios.

Su primer profesor fue Juan Carlos Cuacci, luego Juan Carlos Cirigliano y Haydee Gerardi. Durante esa época participo de experiencias musicales con uno de sus grandes parámetros: Chango Farías Gomez a quien Lucho admiraba y admira profundamente.
Empezó a ser solicitado para grabaciones con gran diversidad de artistas principalmente por el gran músico Oscar Cardozo Ocampo, quien lo solicitaba para grabar con artistas de la talla de Domingo Cura, Hugo Diaz, entre otros grandes de la época.

Conoció y compartió experiencias musicales con Jorge Cumbo.
En el interín de desarrollar un dúo con Cumbo, conocieron a Lito Vitale con quien formaron el primer trío que luego con la presencia de Bernardo Baraj constituiría un suceso musical a mediados de los años 80 que aun se recuerda y que obtuvieron, entre otros logros, el premio “Consagración del Festival Nacional de Folklore de Cosquín” en enero del 86.

Su relación de amistad y musical con Lito Vitale es hasta el día de hoy muy sólida y le permite a Lucho compartir producciones musicales, como nuevos tríos como con Ruben “Mono” Izarrualde, Victor Carrión y trabajos de composición como Ópera Pampa y Tango Palace.

También fue solicitado como músico por la Sra. Julia Elena Dávalos y comenzó sus estudios con Gabriel Senanes con quien estudió durante 7 años y de quien recibió los conocimientos que le permitieron y le permiten poder ser un reconocido arreglador y productor.

A fines de los 80 participo de un proyecto llamado “Los hijos del Sol” como arreglador y guitarrista de un disco grabado en Los Ángeles en el que participaron músicos de la talla de: Alex Acuña, Ramón y Oscar Stagnaro, Wayne Shorter, Justo Almario, Paquito D Rivera, Ernie Watts y Roxana Valdivieso entre otros.

También en esa época fue convocado para grabar un disco y realizar una gira por el extraordinario músico brasilero Cesar Camargo Mariano.

Instalado definitivamente en Buenos Aires, desarrollo labores de interprete y arreglista con diferentes artistas como: Fito Páez, en el disco “El amor después del amor “y en “Abre”, Juan Carlos Baglietto, Soledad, Vicentico, Tania Libertad, Eva Ayllon, Pedro Aznar, Raul Carnota, Luciano Pereira, Ruben Rada, Hugo Fattorusso, Julia Zenko, Sandra Mihanovich, Liliana Vitale, Hilda Lizarazu, Marcela Morelo, Jorge Fandermole, Melania Perez, Alejandro Lerner, entre otros grandes artistas. Lucho se considera muy afortunado por haber tenido la oportunidad de compartir experiencias musicales con tantos artistas de primera calidad. Inclusive, y gracias a las posibilidades técnicas actuales compartió una frase de un tema que forma parte del disco “Modelo para armar” de Juan Carlos Baglietto, con el mismísimo Don Carlos Gardel, lo cual no deja de ser anecdótico y muy especial.

Realizó un ciclo y un disco muy recordado:”El Guitarrazo” con Luis Salinas y el guitarrista gitano Tomatito, ambos grandes intérpretes de la guitarra.

Escribió los arreglos de cuerdas del renombrado unplugged de Diego Torres y durante dos años dirigió 20 grupos de cuerda en 17 países diferentes, durante las giras de dicho artista. Asimismo ha sido solicitado en otras oportunidades, sobre todo por el gran productor Afo Verde para escribir arreglos para artistas como Teresa Parodi, Luli y recientemente el grupo español “El canto del loco”.

Asimismo, y desde hace años desarrolla un sistema de enseñanza denominado “Siembra Musical”, destinado a los jóvenes músicos guitarristas, donde expone un moderno sistema del aprendizaje de la armonía muy actual y aplicable a la música popular, especialmente de Latinoamérica. Tiene varios grupos de ex alumnos, sobre todo en Rosario, que hoy ya son profesionales reconocidos en el medio musical argentino e internacional.

Desarrolla también esta labor en la Universidad Nacional de Villa Maria, Cordoba, y en otros lugares de Latinoamérica.

Como solista, cuenta con dos discos: “Esta parte del camino” y muy recientemente “Chabuca de Cámara” donde cumple con lo prometido a la Sra. Granda: ayudar a mantenerla viva a través de la interpretación de sus maravillosas canciones en diferentes estilos. En este caso, utilizando un grupo acústico de cámara compuesto por dos cajones, guitarra, violín, cello y voz a cargo de Laura Albarracín y de él mismo.

Comparte, cada vez que le es posible, escenarios y grabaciones con la gran cantante peruana Carmina Cannavino. Actualmente, conforma un dúo instrumental junto al gran pianista argentino Leo Sujatovich, realizando actuaciones en Argentina y España, principalmente.