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Recomiendan usar bloqueador en otoño por radiaciación

En el caso de niños y bebés, se debe utilizar productos pediátricos con un factor de protección más elevado.
Wikimedia Commons

El calor, el brillo solar y los niveles de radiación ultravioleta altos que continúan registrándose en Lima obligan a seguir usando bloqueadores para evitar quemaduras y otras lesiones cutáneas, que podrían derivar en cáncer a la piel, asi lo recomendó la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid).

El incremento de las temperaturas que se han presentado en estos días podría dañar la piel de las personas que trabajan al aire libre, como vendedores, taxistas, policías, agentes de seguridad, mensajeros, conductores, cobradores de transporte público.

Pero también la población en general, por lo que sería recomendable que, mientras se mantengan estas condiciones climáticas, se continúe utilizando un bloqueador que contenga componentes que los protejan de los efectos de los rayos ultravioleta, explicaron especialistas de la Digemid.
 
Agregaron que además de usar un bloqueador para proteger nuestra piel, seguir utilizando gorros o sombreros de ala ancha, lentes para sol y evitar exponerse por mucho tiempo a los rayos solares, principalmente entre las 10:00 a.m. y las 03:00 p.m.

Esto debe complementarse con una adecuada alimentación que incluya una considerable cantidad de frutas y verduras que incrementa los niveles de antioxidantes en el cuerpo, protegiendo la piel contra los daños causados por la radiación solar y el consumo de por lo menos dos a tres litros de agua por día.

Detallaron también que tomar líquidos es fundamental para mantener el cuerpo hidratado y evitar descompensaciones, calambres al realizar alguna actividad física; dolores musculares y de cabeza. El consumo de agua se debe complementar con jugos naturales, pero se debe evitar ingerir líquidos azucarados o dulces.
 
Finalmente, se recomienda verificar que la fecha de vencimiento del bloqueador esté vigente al momento de comprarlo, no usarlo más de seis meses después de abrirlo, aplicarlo media hora antes de exponerse al sol y repetir la aplicación cada dos horas, pues el agua y la sudoración eliminan el protector.

En el caso de niños y bebés, se debe utilizar productos pediátricos con un factor de protección más elevado.